Los gastos ocultos del 18 de septiembre que pueden desestabilizar tu bolsillo
Experta advierte sobre costos invisibles en Fiestas Patrias: transporte, peajes y compras de última hora suman más de lo esperado.
Las Fiestas Patrias son, para millones de chilenos, una de las celebraciones más esperadas del año. Asados, fondas, cuecas y días de descanso forman parte de una tradición que moviliza a familias enteras a lo largo del país. Sin embargo, detrás del entusiasmo se esconde una realidad financiera que muchos hogares enfrentan recién cuando ya es demasiado tarde: los gastos que nadie anotó en el presupuesto.
Según Abigail Morales Correa, directora de las carreras de Administración de Santo Tomás San Joaquín, el problema no suele originarse en un único desembolso grande, sino en la acumulación de pequeños gastos que pasan inadvertidos durante los días de celebración. "El problema no siempre está en un gran gasto puntual, sino en la suma de pequeños desembolsos que no consideramos", advierte la especialista.
En Chile, donde el período del "18" puede extenderse por hasta cinco días de festividad continua, ese efecto acumulativo se vuelve especialmente relevante. Una familia que viaja a visitar parientes, asiste a una fonda y participa en actividades del colegio o del trabajo puede terminar gastando bastante más de lo que proyectó, sin haber incurrido en ningún lujo aparente.
¿Cuáles son esos gastos invisibles? Morales Correa identifica un conjunto de egresos que habitualmente quedan fuera del presupuesto inicial:
- Combustible, peajes y estacionamientos para quienes se movilizan en vehículo propio.
- Pasajes de transporte público o aplicaciones de movilidad como Uber o Cabify.
- Compras de emergencia o de último momento en almacenes y supermercados.
- Aportes para celebraciones colectivas en el trabajo, el colegio o el barrio.
- Pedidos a domicilio a través de aplicaciones de delivery durante los días de festejo.
- Gastos que se repiten a lo largo de varios días, al prolongarse las celebraciones.
La clave, según la académica, está en anticipar el costo total de la celebración antes de que comience, y no solo considerar los ítems más evidentes como la comida o las entradas a eventos. Elaborar una lista detallada, asignar un monto máximo a cada categoría y revisar el saldo disponible con días de anticipación son prácticas concretas que pueden marcar la diferencia entre disfrutar el feriado y comenzar octubre con deudas.
En un contexto donde el costo de vida en Chile sigue presionando los presupuestos familiares, planificar las Fiestas Patrias con la misma seriedad que cualquier otro gasto relevante no es exageración: es simplemente una buena costumbre financiera.