El costo invisible de un camión minero parado: hasta USD 130.000 por hora que los seguros estándar no pagan
Cuando una máquina minera se detiene, las pérdidas superan con creces el valor del equipo. Un vacío en las pólizas expone a miles de contratistas.
Chile es el mayor productor de cobre del mundo y la minería sostiene cerca de un quinto del presupuesto fiscal del país. Detrás de ese peso económico hay decenas de miles de trabajadores, en su mayoría contratistas, que operan equipos pesados cuyo valor supera con frecuencia el millón de dólares. Lo que muchos de esos contratistas no saben es que, cuando una de esas máquinas se detiene por una falla o un accidente, el seguro que contrataron probablemente no cubre lo más costoso: las horas sin producción.
Según estimaciones de la industria citadas por Meddia, una plataforma especializada en seguros para el sector minero, los equipos de alta producción generan pérdidas de hasta USD 130.000 por hora cuando están detenidos, y el costo promedio de una falla alcanza los USD 180.000 por incidente. Sin embargo, las pólizas estándar de maquinaria contratista cubren el valor del equipo, no la operación que depende de él.
"Cuando un camión de varios millones de dólares queda detenido, la empresa sigue pagando sueldos, arriendos y compromisos contractuales sin la producción que los financiaba, y eso no aparece en ningún finiquito de siniestro", advierte Lucas Behncke, especialista en colocación de seguros de Ventus Group.
El impacto no es menor en términos de escala. El parque de equipos pesados en la gran y mediana minería chilena se estima entre 5.000 y 10.000 unidades, con valores de reposición que van desde USD 1,5 millones en un bulldozer hasta más de USD 30 millones en excavadoras de gran tamaño. A nivel global, el costo anual del tiempo no planificado de inactividad en minería supera los USD 15.000 millones, equivalente al 11% de los ingresos de las mayores operaciones del sector.
El problema se agudiza porque quienes más lo sufren son precisamente los más vulnerables de la cadena:
- Los contratistas representan la mayoría de la fuerza laboral minera en Chile, pero rara vez cuentan con equipos jurídicos o técnicos capaces de revisar exclusiones complejas antes de firmar una póliza.
- Muchos suscriben coberturas por exigencia de las mineras mandantes, sin comprender cabalmente qué queda fuera.
- Ante un siniestro grave, pueden enfrentar meses sin ingresos mientras mantienen compromisos financieros y laborales vigentes.
Existen coberturas específicas de lucro cesante diseñadas para cerrar esta brecha, pero su contratación requiere asesoría especializada y una lectura cuidadosa de las condiciones. Según Meddia, la clave está en que las empresas —especialmente las más pequeñas— accedan a información clara antes de elegir una póliza, no después de enfrentar un siniestro.
En un sector que mueve miles de millones de dólares y del que dependen empleos directos e indirectos en regiones como Antofagasta, Atacama y Coquimbo, este vacío de cobertura no es solo un problema financiero: es un riesgo silencioso que puede comprometer la estabilidad de empresas, familias y comunidades enteras.