El gran terremoto pendiente en Chile y el riesgo oculto que enfrentan miles de empresas mal aseguradas
Expertos advierten que el infraseguro puede dejar a empresas chilenas sin cobertura real ante un gran sismo inminente en el norte del país.
Chile vive en alerta silenciosa. El Centro Sismológico Nacional estima en más de un 65% la probabilidad de que este año ocurra un terremoto de magnitud 8 o superior en el norte del país, donde se acumula tensión tectónica tras un prolongado período de quietud sísmica. La advertencia no es nueva entre especialistas, pero cobró mayor urgencia luego de que un sismo de magnitud 7,2 sacudiera la región peruana de Ayacucho, dejando solo heridos leves. Lo que ocurrió al otro lado de la frontera funciona como recordatorio: en Chile, el próximo gran temblor no es una posibilidad remota.
El debate, sin embargo, no gira solo en torno a cuándo llegará el sismo, sino a qué tan preparadas están las empresas chilenas para enfrentar sus consecuencias económicas. Y la respuesta, según especialistas del sector asegurador, es más preocupante de lo que parece.
El problema no es no tener seguro, es tenerlo mal
En Chile, la cobertura contra sismo suele contratarse de forma conjunta con el seguro de incendio, por lo que la mayoría de las empresas cree estar protegida. El problema real es más sutil y menos visible: las pólizas envejecen mientras los activos se encarecen.
Lucas Behncke, especialista en seguros de flota y equipos móviles de Ventus Group, lo describe con claridad: «La póliza existe, pero fue contratada hace tres años con el valor que tenía el equipo en ese momento. Hoy, la brecha entre lo asegurado y lo que cuesta reponer puede superar el 40%».
Este fenómeno tiene nombre técnico: infraseguro. Y sus consecuencias se activan a través de un mecanismo llamado regla proporcional: si una empresa asegura un activo por la mitad de su valor real, la aseguradora solo indemniza esa misma proporción ante un daño, incluso si la pérdida es parcial. En la práctica, una empresa que cree estar cubierta al 100% puede recibir apenas la mitad de lo que necesita para recuperarse.
Esta regla aplica con particular fuerza en pólizas comerciales e industriales. El contraste con los seguros hipotecarios de vivienda es relevante: tras el terremoto de 2010, las reformas al sistema establecieron un esquema de primer riesgo que protege a los propietarios de este descuento proporcional. Las empresas, en cambio, no cuentan con ese paraguas.
Entre los factores que explican el infraseguro destacan:
- La inflación acumulada en maquinaria e insumos importados, agravada por la depreciación del peso.
- El alza sostenida en los costos de construcción, que encarece la reposición de instalaciones.
- La falta de revisiones periódicas de las pólizas por parte de las propias empresas.
Con el norte del país en espera de un gran sismo, la recomendación es directa: revisar los montos asegurados antes de que el suelo lo haga innecesario.