Investigadores chilenos crean IA que detecta qué pacientes mayores tienen mayor riesgo de morir por neumonía
Un equipo de la Universidad Santo Tomás desarrolló un modelo de inteligencia artificial que alerta sobre pacientes hospitalizados en riesgo.
Cada invierno, miles de personas mayores en Chile son hospitalizadas por neumonía, una enfermedad que sigue siendo una de las principales causas de muerte en este grupo etario. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad Santo Tomás podría cambiar la forma en que los médicos enfrentan esta realidad: desarrollaron un modelo de inteligencia artificial (IA) capaz de anticipar qué pacientes tienen mayor probabilidad de fallecer durante su hospitalización, entregando información clave antes de que la situación se agrave.
La herramienta, pensada para integrarse al trabajo de los equipos clínicos, analiza múltiples variables del estado de salud del paciente al momento de su ingreso al hospital. Entre los factores que considera destaca uno que suele pasarse por alto: el nivel de fragilidad, es decir, cuánta reserva física y fisiológica tiene realmente una persona para enfrentar una enfermedad grave.
"La edad por sí sola no siempre refleja el riesgo real. Dos pacientes pueden tener la misma edad, pero reservas fisiológicas muy distintas", explicó la Dra. Yeny Concha Cisternas, directora del Magíster en Gerontología Clínica Interdisciplinar de la Universidad Santo Tomás y una de las responsables del proyecto. Según la investigadora, incorporar la fragilidad al análisis permite evaluar la vulnerabilidad del paciente de manera mucho más completa e integral.
En términos prácticos, el impacto de esta tecnología podría sentirse en varios niveles del sistema de salud chileno:
- Los médicos recibirían alertas tempranas y objetivas sobre qué pacientes requieren atención prioritaria o decisiones clínicas más urgentes.
- Los hospitales podrían optimizar sus recursos, como camas de UCI o personal especializado, especialmente durante los meses de mayor demanda invernal.
- Las familias de adultos mayores hospitalizados podrían recibir información más precisa sobre la evolución esperada de sus seres queridos.
La Dra. Concha Cisternas fue enfática en aclarar que la IA no reemplaza al equipo de salud, sino que actúa como un apoyo concreto para la toma de decisiones clínicas. En un sistema hospitalario que cada invierno enfrenta una presión significativa por enfermedades respiratorias, contar con una herramienta así podría marcar una diferencia real tanto para los pacientes como para quienes los atienden.
Chile tiene una población que envejece de forma acelerada. Según proyecciones, en las próximas décadas una de cada cuatro personas será mayor de 60 años, lo que hace aún más urgente el desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a este grupo. Iniciativas como la de la Universidad Santo Tomás apuntan precisamente en esa dirección: usar la inteligencia artificial no como un fin en sí mismo, sino como un puente hacia una medicina más oportuna y humana.